Solo eso, nada más

Veo sangre. Solo eso, nada más…

Me baño con una sangre oscura, que guía un camino sombrío de amarga angustia, labo mi cuerpo de tela grisacea con ratas de miedo, me llenan, me miran las aves secas desde cada ángulo roto.

Un desorvitado ojo, impregnado del nauseabundo holor a sangre, dijo en el azul del cielo una mentira… alguien me contó un secreto, alguien dijo que un penetrante enigmarepletaba a los oscuros musgos que la luz del sol no conocen, tal cual una daga que cura una enfermedad llamada vida.

El espejo recibió un golpe, se trizó, se rompió, calló, calló, eso ocurrió… por aquel descuido infiel, saciado con justicia inutil, los días de antaño, que parecieron pasados, son ahora la pesadilla sanguinaria, el anuncio de la muerte.

Vieron correr estrellas de muerte, pero, en fin, es un buen último suspiro, una dosis eterna de algo bueno; cuando llegó ese caballo alado, mi alma se inundó en sangre sucia. Ahora estoy vivo: aunque entre la via y la muerte, no hay diferencia alguna…

Vi sangre. Solo eso, nada más…

Encuentra este y muchos más, en mi blog http://sangredeliteratura.wordpress.com/

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